Accidentes de Transito y Daño Psíquico

Si bien otros aspectos respecto del daño psíquico han sido desarrollados en otros artículos (ver "Daño Psíquico"). En esta nota, se trataran aspectos específicos que hacen a la valoración del Daño Psíquico en los accidentes de tránsito. Ellos son: el daño en el cuerpo, la máxima expresión del factor sorpresa o terror y la tendencia accidentofílica.
• El daño en el cuerpo: Se trata de la integridad física y la conservación de la salud, las consecuencias traducidas en minusvalías o incapacidades y el compromiso que alcance en las diferentes áreas de su vida. Por ello es necesario considerar las respuestas que cada ser humano único puede dar frente a un hecho que presente un compromiso del cuerpo.
• El factor sorpresa o terror: Los accidentes de tránsito tienen como rasgo distintivo que son sorpresivos, abruptos e inesperados, con lo que el aparato psíquico no se halla de ningún modo preparado. Irrumpe un estímulo súbito e intenso que sorprende al sujeto. Ahora bien, los modos de responder al trauma pueden ser, por un lado el estado de fortaleza que pone en marcha mecanismos defensivos que puedan elaborar lo traumático. Se trata de personas con una estructura psíquica de gran fortaleza y con grandes capacidades sublimatorias y creativas que posibilitan sortear el daño sufrido.
Por otro lado, existe la posibilidad de que el sujeto no pueda tramitar psíquicamente el impacto del hecho traumático debido a la instrumentación de mecanismos defensivos ineficaces, que restan caudal energético para desarrollar su intervención en diversas áreas del despliegue vital. Es por ello que cada individuo responde al conflicto y al trauma con sus recursos yoicos y sus defensas, y no de otra manera.
• Tendencia accidentofílica: Cuando se verifica una repetición de hechos accidentales, que permiten inferir la existencia de un determinismo inconsciente como causa de dichas situaciones, hablamos de una tendencia accidentofílica. Merece el mayor cuidado la evaluación de este tópico en el sujeto en un expediente por Daños y Perjuicios, ya que en el ámbito pericial psicológico no se busca encontrar la responsabilidad subjetiva frente al hecho acontecido, sino las consecuencias psíquicas en el sujeto por el hecho de autos