Daño Psiquico

El concepto de daño psíquico es un concepto jurídico y se inscribe en el área del Derecho de daños. Por lo tanto es necesario que los psicólogos que se dediquen a la tarea pericial adquieran conceptos básicos del Derecho. Por otro lado, desde la Psicología existen conceptos y desarrollos teóricos que permiten una lectura que aporta riqueza a la problemática del daño psíquico.
¿Pero que es el daño psíquico,? Para algunos autores el daño psíquico implica que el individuo se ha visto afectado en alguna de sus diversas áreas, o en la posibilidad de disfrutar de los bienes materiales o espirituales integralmente considerados; en síntesis, que se ve deteriorada su calidad de vida.
La enfermedad psíquica que el perito diagnostique debe dañar de manera perdurable una o varias de las funciones del sujeto en las diferentes áreas del despliegue vital, es decir:
Incapacidad para desempeñar sus tareas habituales
Incapacidad para acceder al trabajo.
Incapacidad para ganar dinero.
Incapacidad para relacionarse
Para la determinación de daño psíquico es de vital importancia la comprobación de un nexo causal entre el hecho de autos y el estado psíquico que presenta el damnificado. El nexo causal puede ser de dos tipos: causal directo o concausal indirecto.
o Nexo causal directo: Se ha de establecer un vínculo causal directo entre el hecho dañoso y la presencia de daño psíquico cuando se verifique la existencia de una patología psíquica como inaugural, novedosa e inexistente con anterioridad en la vida del sujeto en cuestión.
o Nexo concausal indirecto: La causa, que introduce un efecto dañoso, aparece como exógena al ser humano (accidente, mala praxis, etc.) y otra endógena (resulta de una situación patológica previa del paciente). Pero la estructura de personalidad no debe considerarse, automáticamente, como concausa preexistente. La personalidad de base o el estado psíquico que poseía el sujeto damnificado no debe ser tomado como causa preexistente y así suponer un nexo concausal con el evento de autos, si la persona había logrado una adaptación satisfactoria en las diversas áreas de su vida de manera estable y consistente. Por el contrario, si los trastornos previos han sido de significativa importancia, y vienen entorpeciendo el desarrollo vital desde mucho tiempo atrás, podrá decirse con fundamento que el hecho traumático "agravó, aceleró o evidenció" una enfermedad que ya existía, y que ésta constituye una verdadera concausa preexistente.

Por ultimo es necesario aclarar que un siniestro puede generar tanto lesiones físicas como psíquicas, o recaer sólo sobre uno de estos aspectos, ya que la afección psíquica no está condicionada por las lesiones físicas sino por la vivencia personal frente a una agresión violenta que lo incapacita psíquicamente
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